Corta de memoria, la sociedad de Sinaloa centra su atención únicamente en el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, cuando en las tertulias y las pláticas de café o por las redes digitales, lo condenan por asesino, corrupto y enriquecimiento inexplicable, olvidándose que en estas tierras, que antes de Rubén Rocha Moya, todos, en general, de Rocha para atrás, en la época de oro del PRI y el PAN, los mandatarios gobernaron con la pala de la corrupción con la que saquearon el estado.
Por corrupción y otros delitos y enriquecimiento desmesurado deben estar en la cárcel: Juan Millán Lizárraga, corrupto por los cuatro costados, quien pasa el tiempo sentando en una poltrona en un restaurante de Culiacán protegido por un grupo de periodistas corruptos; Mario López Valdez, señalado por actos de corrupción por el gobernador Rubén Rocha Moya y que cínicamente hace gala de payaso en la ferretería Malova en Los Mochis.
Quirino Ordaz Coppel, pillo hotelero de siete suelas y embajador de la bocha chueca. Todos han cometido delitos más graves que los de Javier Duarte.
Sin embargo, Duarte no es el único exgobernador que ha pisado la cárcel en México: desde el año 2000 al menos una veintena de exmandatarios han sido procesados por distintos delitos, la mayoría de ellos de origen priísta como Duarte.
El más reciente es Roberto Sandoval, ex gobernador de Nayarit, sentenciado el pasado mes de septiembre del 2025 por falsificación de documentos que le permitieron hacerse de una propiedad en 2012, en el municipio de San Blas. Sandoval, que desde 2021 está recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 4 El Rincón, en Tepic, Nayarit, enfrenta otros procesos por lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y asociación delictuosa, por actos de corrupción cometidos durante su gestión como gobernador de aquel estado, entre 2011 y 2017.
Otros mandatarios procesados por diversos delitos son César Duarte en Chihuahua; Jesús Reyna García (Michoacán), Roberto Borge (Quintana Roo), Flavino Ríos (Veracruz); Tomás Yarrington y Eugenio Hernández (Tamaulipas), Jorge Torres y Humberto Moreira (Coahuila); Andrés Granier (Tabasco); Rodrigo Medina y Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” (Nuevo León).
Este último fue gobernador de Nuevo León y fue ingresado en el municipio de Apodaca, acusado de los delitos de desvío de recursos públicos y lavado de dinero durante su campaña presidencial en 2018.
Otros mandatarios que se han visto en polémicas recientes son Francisco Javier García Cabeza de Vaca en Tamaulipas o Silvano Aureoles, a quienes se les giraron órdenes de aprehensión, al primero por delincuencia organizada y lavado de dinero, mientras que al segundo se le señala por peculado, asociación delictuosa y operación con recursos de procedencia ilícita. En ambos casos, no se han cumplimentado las detenciones hasta el momento.
Estos son los exgobernadores que han sido procesados:
Javier Duarte – Veracruz
César Duarte – Chihuahua.
Jesús Reyna García – Michoacán
Andrés Granier – Tabasco
Rodrigo Medina y Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” – Nuevo León
Roberto Borge – Quintana Roo
Flavino Ríos – Veracruz
Tomás Yarrington y Eugenio Hernández – Tamaulipas
Jorge Torres y Humberto Moreira – Coahuila
Mientras tanto, permanecen en la mira de autoridades, Cuauhtémoc Blanco, Rutilio Escandón, Cuitláhuac García, Adán Augusto López, Carlos Merino y Manuel Velasco. El gobernador de Sinaloa destapó y sigue destapando actos de corrupción de Mario López Valdez y Quirino Ordaz Coppel, éste refugiado en la embajada de México en España, al lado de quien fuera su jefe de prensa, el corrupticismo y nuevo rico de Culiacán, Jesús Alberto Camacho García atacado por el Síndrome Gachupín.

