La alianza perversa del PAS con la “comparsa” de Sergio Torres

Sergio Ontiveros

EL PAPEL QUÉ jugará el Partido Sinaloense en la próxima contienda electoral no está nada claro. Incluso, el presagio de desaparición para este organismo político se ve más cerca que la sobrevivencia. La política actual es de etapas y el PAS las está viviendo y resintiendo. NADIE PODRÁ negar la falta de estrategias y activismo político que se le veía hasta el mes de septiembre del 2024. LO CIERTO es que tras la muerte violenta de su líder Héctor Melecio Cuén Ojeda, hace casi 15 meses, este organismo no se ha podido recuperar al grado que su directiva, encabezada por Robespierre Lizárraga Otero, no da señales si realmente el PAS hará alianza con algún otro partido político o se decidirá por hacer una simple “comparsa” con Movimiento Ciudadano. REITERO. El PAS no debe equivocarse si quiere conservar su registro estatal. La “luna de miel” que viven los pasistas con “emecistas” ha molestado y ahuyentado a muchos “seguidores morados”, especialmente universitarios que estaban casados con este proyecto, debido a la postura radical y encarnizada que realiza el frustrado diputado de MC, Sergio Torres Félix, en contra del Rector Jesús Madueña Molina. Este personaje, es quien manipula a directivos del PAS.

¿QUÉ OPCIONES tendría el PAS para contender en la elección del 2027? La respuesta no es muy difícil. Definitivamente Morena le cerró las puertas al romper la alianza, a los pocos días de arrasar en las votaciones del 2021 que llevó a Rubén Rocha Moya a sentarse en Palacio de Gobierno. El PT podría ser una opción, en caso de que no se concrete la coalición con el partido tinto. OTRO camino, tal vez el más viable, sería la alianza con el PRI, partido al que se afilió Cuén Ojeda días antes de ser asesinado y logró conquistar la diputación federal. SE SABE de un breve acercamiento entre Robespierre y la dirigencia estatal priista, pero se desconoce si llegaron a algún acuerdo. LO QUE SÍ está más que visto es el “enamoramiento” entre MC y PAS, al grado que el diputado Torres Félix se convirtió en el gatillero contra la UAS, provocando el rompimiento del pasismo con la Máxima Casa de Estudios de Sinaloa.