Ciudad de México.- A no permitir que en Sinaloa, ni en la proximidad de las elecciones ni en el proceso electoral en pleno del 2026-2027 el seudoperiodista Juan Manuel Partida Valdez, presidente de la Asociación de Periodistas de Sinaloa, lidere una acción colectiva que encapsule en los términos lodosos de asesina y narcotraficante a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y a crear alternativas informativas para contrarrestar los calificativos de narcoasesino que le carga al gobernador Rubén Rocha Moya, convocaron comunicadores independientes de México en la marcha de los trabajos de defensa del proyecto de la Cuarta Transformación.
En una logia celebrada en la Ciudad de México en un hotel contiguo a la Alameda Central, periodistas agrupados, conocidos en los círculos políticos como “los comunicadores del Bienestar”, rechazaron el insulto como instrumento de comunicación social y política ya que “quienes usan la injuria liberan su vena extorsionadora”, y nombraron comisiones para monitorear a los medios de comunicación y periodistas en los estados donde se registrarán elecciones y en donde se desarrollan campañas de desprestigio contra la presidenta y los gobernadores de Morena.
Los comunicadores defensores del Proyecto de la Cuarta Transformación, que trabajan hermanados por una cadena de plataforma digitales, dijeron estar listos para emprender en todos los estados de México el diálogo y la deliberación en torno a la función de los medios de información y la manipulación de la opinión pública a través de noticias falsas y sesgos informativos, y forjaron los primeros muros de contención para evitar que figuras prominentes del morenismo sean víctimas de seudoperiodistas financiados por los grupos de poder en los estados.
En la agenda específica de Sinaloa, plantearon la emergencia de rescatar la voz del pueblo y salvaguardar a Claudia Sheinbaum y al gobernador de la cascada de insultos del seudoperiodista Juan Manuel Partida Valdez, porque “él representa la voz de ex gobernadores corruptos, neoliberales, y de personajes del PRI, PAN, MC y del PAS”, cuyos dirigentes lo habilitan económicamente, y personifica a un grupo de periodistas que “juegan en dos canchas”, pues por un lado reciben financiamiento morenista y por otro “aplauden” las agresiones contra la presidenta y Rubén Rocha.
Conceptualizaron a Juan Manuel Partida como “una persona cargada de odio” sin razón aparente o “porque quedó acostumbrado al trato promiscuo con el gobierno”. Aclararon que no se trata de criminalizar o callar al seudoperiodista sinaloense ni a otros críticos del régimen morenista de Sinaloa, ni de incautar y manipular la información de interés público, sino que “se busca equilibrar su poder fáctico, pero no anularlo” y que los opositores tengan un contrapeso porque el insulto no es periodismo; por el contrario, degrada la profesión o la actividad periodística.
El propósito de los “comunicadores del Bienestar” es también monitorear a la nueva Asociación de Comunicadoras de Sinaloa por considerarla que germinó por iniciativa y con dinero de un ex gobernador. A la agrupación se integraron periodistas que “crecieron con las palancas de los gobiernos del PRI” o de personajes “confederados” con el crimen organizado. La asociación la encabeza Margarita Pérez Garmendia, jefa de comunicación social de Mario López Valdez, tristemente célebre en Sinaloa.
Después de terminar el gobierno de Mario López, Margarita Pérez Garmendia fue denunciada por enriquecimiento ilícito y de comprar cuatro propiedades en bienes raíces: una casa habitación ubicada en la colonia Las Quintas, por un valor a un millón 500 mil 50 pesos, adquirida en 2013, y a nombre de su hermana; un bungalow en la bahía de Nuevo Altata, por un valor de 750 mil pesos, comprado supuestamente en 2012, aunque no incluyen contrato de compra-venta.
También se le acusó de la adquisición de un terreno en el fraccionamiento Los Cisnes, por un millón 222 mil 250 pesos, en marzo de 2012; y otra casa habitación por “compra venta por un monto de dos millones 400 mil pesos”, ubicada en la colonia Villa Marina, en Mazatlán. La madrota de la nueva Asociación de Comunicadores de Sinaloa dijo que el bungalow es propiedad de sus padres; la casa de campiña se adquirió con dinero de su hermana; y el edificio ubicado en Mazatlán se obtuvo a través de un crédito que aún adeudaba.

